UNA APROXIMACIÓN A LA COLONIA

 ARMENIA DE VENEZUELA

 

 

 

Por: Henry José Agobian Viettri.

 

 

 

 

 

Puerto la Cruz, agosto, 2026















IV- Nuestro origen Armenio.

            En sintonía con el título de este subcapítulo expondré en el mismo algunas ideas en tercera persona y aunque confieso que no es lo usual, advierto que desarrollaré el contenido de otras en primera persona, pues considero que de ese modo sería más fácil entender el hilo genealógico que me propongo presentar. 

            Armar nuestro árbol genealógico paterno hasta el nivel que pudimos alcanzar, resultó una labor si se quiere titánica que nos llevó muchos años, pues para ello en gran medida más que con fuentes documentales en principio sólo contábamos con los pocos relatos que de alguna manera se transmitieron de una generación a otra y que recordaba principalmente nuestra querida tía Bárbara Agobian de Adjemian. 

Es justo reconocer que en el desarrollo de la presente investigación siempre estuvo presente la mano de Dios, sin la cual ésta no hubiere sido posible, así las cosas debemos testimoniar que gracias a nuestro maravilloso Creador pudimos contactar a personas que nos apoyaron para la obtención de algunas actas, ello sin contar con documentos, datos e información que repentina y de manera casi milagrosamente hizo que llegaramos a conocer.

Para poder ubicar información sobre nuestra familia en la ciudad de Alepo, Siria a donde emigraron nuestros antepasados, nos vimos en la necesidad de realizar muchas llamadas y de enviar diversas cartas y correos electrónicos tanto en idioma árabe como armenio a iglesias ubicadas en la referida ciudad, e incluso con el mismo fin creamos un grupo de Facebook de genealogía armenia que lleva por nombre “Սասուն- قبل جوز‎ - Sasun -Sassoun. Armenian Genealogy of Sasuntsi Families”.

A mi esposa Silvia debo agradecerle que me haya servido de interprete para poder comunicarme con los Obispos tanto de la Iglesia Católica Armenia como la de la Ortodoxa Cuarenta Martires, ambas de la ciudad mencionada, en tal sentido debo señalar que el mayor aporte para la obtención de información familiar me fue dado por el excelentísimo Monseñor Bedros Miriatian Arsobispo de la Iglesia Católica Armenia de Siria, quien en 2022, luego de explicarle que me proponía realizar una publicación titulada “Una Aproximación a la Colonia Armenia Venezolana, con el objeto de contribuir a mantener la memoria histórica de muestra comunidad, cortésmente me hizo llegar una hoja de familia contentiva de mi origen familiar con los nombres y fechas de actas eclesiásticas relacionas con mi bisabuelo paterno por vía materna, así como con sus hermanos, padres y abuelos, invaluable aporte por el que le voy a quedar siempre agradecido.

Mención aparte merece el desenvolvimiento durante años de este extraordinario guía espiritual y líder humanitario. Monseñor Bedros Miriatian, nombre civil y eclesiástico en francés o inglés suele transcribirse también como Boutros Marayati o Petros Miriatean, es un destacado jerarca de la Iglesia Católica Armenia, nacido el 26 de febrero de 1948 en la ciudad de Alepo, Siria. Fue ordenado como sacerdote el 4 de julio de 1971 para el servicio de la Iglesia Católica Armenia.  El 21 de agosto de 1989 fue instalado oficialmente como Arzobispo de la referida ciudad, sucediendo a Monseñor Joseph Basmadjan. Ha estado al frente de esta archieparquía durante décadas, desempeñando un papel fundamental de guía espiritual, resiliencia y liderazgo humanitario, especialmente durante los años más difíciles del conflicto en Siria, permaneciendo junto a su comunidad local.  Dentro de los cargos desempeñados por Monseñor Miriatian podemos mencionar los siguientes: Fue Administrador Apostólico de la sede vacante de la Eparquía Católica Armenia de Qamishli (Siria) desde 1992 hasta 2022.  En 2021, tras el fallecimiento del patriarca Krikor Bedros XX Ghabroyan, fue designado como Administrador Patriarcal de la Iglesia Católica Armenia, encargándose de administrar los asuntos de la Iglesia y convocar al Sínodo de Obispos que eligió al nuevo Patriarca de Cilicia (Raphaël Bedros XXI Minassian).

    Además de su labor pastoral y su liderazgo en tiempos de crisis, Monseñor Bedros Miriatian (Boutros Marayati) cuenta con importantes méritos en el ámbito del ecumenismo, el diálogo interreligioso y la gobernanza eclesial a nivel internacional. Ha destacado profundamente en la búsqueda de la unidad entre las Iglesias cristianas. Durante años ha ejercido como Presidente de la Comisión Ecuménica de la Iglesia Católica en Siria, promoviendo la colaboración fraterna entre las diferentes denominaciones cristianas del Medio Oriente en momentos de profunda vulnerabilidad para la región.  Su sólida preparación y liderazgo le llevaron a formar parte de comisiones de alta relevancia en la Santa Sede. En enero de 2003, integró la delegación católica en el comité preparatorio de la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.  En 2011 fue designado miembro del entonces Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, consolidando su rol como un puente de entendimiento entre las comunidades cristianas de Medio Oriente y el Vaticano. Su mayor mérito moral ante su comunidad y la Iglesia universal ha sido su inquebrantable permanencia en Alepo durante los años más devastadores de la guerra civil en Siria. No solo aseguró la continuidad de los servicios religiosos y la protección del patrimonio espiritual armenio-católico, sino que coordinó esfuerzos locales de asistencia para sostener a los cristianos que decidieron permanecer en su tierra natal.

   
(Fotografías: Monseñor Bedros Miriatian)












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