Zaraza. Las antiguas bodegas de mi sector en La Loma que recuerdo.

 

      Por: Henry José Agobian Viettri.

      El tiempo transcurre rápidamente, como quien dice en un abrir y cerrar de ojos, lo cual hace que si bien generalmente continuamos recordando claramente muchos lugares que visitábamos cotidianamente o que al menos vimos durante nuestra niñez o juventud, hay detalles sobre los mismos que en ocasiones se nos hacen difíciles de recordar.

     Desde hace varios días estuve haciendo memoria sobre las bodegas del sector de la Loma donde viví desde que nací y llegaron a mi mente con meridiana claridad las imágenes de las mismas y si bien el nombre de varias de ellas, no el de todas, en virtud de ello llamé a varios parientes y les pasaba lo mismo, o sea recordaban físicamente el lugar pero no su nombre, lo cual hizo que se me ocurriera escribir el presente ensayo a objeto de poder compartir mis vivencias sobre el tema con los distinguidos seguidores tanto de la página Zaraza y su Historia como del blog del mismo nombre y al propio tiempo leer las suyas a objeto de poder reconstruir entre todos la memoria histórica sobre las bodegas que existieron o que aún existen en la Zaraza de al menos los últimos 60 años.

    De hecho creo que para estudiantes de educación primaria y básica entrevistar a las personas de mayor edad en sus respectivos sectores sobre temas como ese o sobre el origen de instituciones públicas, negocios, incluso sobre los nombres de sus antepasados sería un excelente ejercicio para despertar en ellos su interés en la investigación sobre la historia local o en sus casos familiar y con ello a la vez enseñarlos a amar sus raíces.

   Dicho esto, comenzaré por comentar que todo el tiempo que residí en Zaraza, lo hice en la calle Francisco Troconis, diagonal al antiguo Cine Lomas.

   Así las cosas la primera bodega que recuerdo haber ido solo a comprar a los 5 o 6 años de edad fue la que perteneció a Don Carlos Meza, atendida para ese tiempo por su esposa Doña Josefa González de Meza ya viuda, una de mis más apreciadas vecinas a quien visitaba con frecuencia para oír sus interesantes historias y relatos de nuestra querida Zaraza, su nombre era Bodega El Néctar y estaba ubicada en la calle El Carmen, entre la Francisco Troconis y la Barcelona, en ese mismo lugar muchos años más tarde funcionó inicialmente el laboratorio de los bionalistas José Gregorio Quirpa y María Teresa Meza González de Quirpa. Un poco más adelante en la misma cuadra, pero en la acera de enfrente se encontraba la de Don Luis Antonio Sáez, cariñosamente Don Pipo y de su esposa Doña Carmen Valor Valor de Sáez, la cual aunque era conocido por muchos como bodega El Almendrón en virtud de un hermoso y frondoso árbol de esa especie que se encontraba en frente de ésta su nombre era en realidad Bodega El Carmen la que también hacia las veces de una especie de mini panadería. Terminando esa cuadra, justamente en la calle Barcelona, en la esquina de enfrente en la entrada hacia Monte Oscuro quedaba la del Sr. Manuel Quintana y su esposa la Sra. Luisa Aparicio de Quintana, su nombre era Bodega El Tequendama, antes de ésta según me comentó mi buen amigo Félix Ramón Álvarez Bernáez en ese mismo sitio funcionó otra perteneciente a la señora Josefa Delgado García madre del reconocido pintor y escultor zaraceño Jesús Salvador Delgado.


(Foto de nuestra autoría. En este local funcionó la Bodega El Néctar de Don Carlos Meza y de su Señora Josefa Donzález de Meza)

(Bodega de Don hacia 1957, foto de nuestra colección)

     Cuando ya era pre adolescente recuerdo que el Señor Guillermo Viettri Arbeláez, abrió la suya al lado de nuestra casa, en la esquina que hacía frente tanto con la Farmacia Nueva como con el antiguo Cine Lomas llamada Bodega Universal, su estructura era de bahareque y techo de tejas, me contaba mi madre que en ese mismo lugar funcionó desde hacía muchos años antes una bodega de sus compadres Don José Álvarez y su señora Isabel González, quien posteriormente la reabrió una cuadra más adelante en la esquina que queda al frente de la ferretería de su hermano Don Cesar Álvarez Sandoval, dicha bodega se llamaba Bodega El Progreso, valga la pena comentar que éste último lugar en el siglo XIX sirvió de residencia a mis bisabuelos José Juan Jaramillo Toro y Rita Josefa de Armas Silva de Jaramillo al respecto mi abuela mencionaba que había nacido allí en 1895. En ese mismo inmueble ubicado entre las calles Francisco Troconis y Altagracia según la información recabada de nuestro amigo el TSU Félix Ramón Álvarez Bernáez funcionó originalmente en el año 1952 una bodega de su padre que llevaba por nombre  Cesar Álvarez firma personal, la cual vendió a finales de los años 50 al Sr. Luis Lavín García Rondón esposo de la Sra. Josefina Viettri Arbeláez, quien le cambió el nombre y años más tarde la muda a la cuadra siguiente junto a su casa, su nombre de acuerdo a lo que nos dijo su hija la Lic. Deane García Viettri era El Pez que fuma. Desocupado el lugar nos comenta Félix Ramón el mimo fue alquilado al Sr. Francisco Ríos esposo de la Señora Ramonita Pedrique de Ríos, padres de Isandra y Wilmer Rios, su nombre era Bodega Ríos, la cual a comienzos de los 70 fue mudada a la misma calle Troconis a media cuadra del Hospital Francisco Troconis. También nos recordó Félix Ramón la bodega del Sr. Fernando Antonio Castillo, esposo de la Sra. Mercedes Jaramillo Ramírez de Castillo, su nombre era Bodega La Gloria, funcionó primero en la calle Las Flores cruce con calle La Esperanza y luego en la calle Francisco Troconis al lado de la familia Mezzoni.

(Foto de nuestra autoría, en este inmueble funcionaron las bodegas de los Señores Cesar Álvarz, Luis Lavín García, Vicente Ríos y finalmente la de José Álvarez.

    Retomando el tema de la Bodega Universal, es oportuno acotar que el Señor Guillermo Viettri en la década de los 80 tarde derrumbó la estructura de bahareque en la que funcionaba ésta y en su lugar construyó un local mucho más sofisticado de paredes de bloque y platabanda reabriendo su local comercial esta vez con el nombre de Abasto Universal. El mismo posteriormente fue cerrado y el local alquilado para diferentes tipos de comercio, como lo fueron una mueblería denominada La Amistad, una venta de verduras y frutas llamada La Pata del Palo y actualmente Farma Vida.

  

(Fotos de nuestra autoría: Abasto Universal del Sr. Guillermo Viettri Arbeláez, quien sale en la segunda imágen)

    Otra bodega que recuerdo con especial agrado de mi niñez es la de Don Pedro Rebolledo llamada La Guarichita, ya que cuando iba algunas veces a la finca con mi papá generalmente los sábados pasábamos por allá para comprar bastimentos para llevar, aprovechando la parada para tomar un refresco, toda una ilusión para cualquier niño al menos de mi época.  Esta bodega situada en la calle Nueva en la esquina que hace cruce con la calle El Carmen gracias a Dios aún existe.

(Foto: Bodega La Guarichita de Don Pedro Rebolledo)

   Al terminar la cuadra de mi casa, en la misma calle Francisco Troconis pero sentido Banco Obrero en la esquina de enfrente funcionaba un negocio de Don José Pérez, esposo de la señora Aura Mendoza, cuyo nombre era Bodega del Pueblo, fui varias veces al mismo a comprar Kerosene cuando usábamos pintura de aceite para lavar las brochas. Su estructura era de dos niveles, tipo colonial, de las pocas que aún se mantienen en Zaraza, el comercio funcionaba en la parte de abajo, recuerdo también haber visto en el mismo probablemente años más tarde una placa de metal con un permiso de expendio de licores.

  También cerca de nuestra casa, pero por la calle Las Flores quedaban 3 bodegas, La del Sr. Leopoldo Castro Jaramillo, esposo de la Sra. Carmen Rosa Rodríguez Miranda, su nombre era Bodega La Retama, quedaba justamente en una esquina frente a las hermanas Vásquez, en la cual en época de cosecha vendían los mamones más deliciosos de Zaraza. Esta bodega  según me comentó su hijo Gabriel fue abierta primero en la década de los 70 en la esquina lateral, probablemente en 1972, justo enfrente donde funcionaba el ICAP.

  Al cruzar la esquina de la cuadra siguiente quedaba la bodega de Don Augusto Carrasquel (hijo de Juan Higinio Carrasquel y de Ángela Rodríguez de Carrasquel) esposo de la Sra. Carmen Castro Rojas de Carrasquel (hija de Ramón Castro y Lucrecia Rojas de Castro), padres de Freddy y Guillermo Carrasquel Castro, su nombre era Bodega Cantaclaro, de ella nos testimonió Félix Ramón Álvarez que poseía un letrero de la marca Pepsicola con el nombre de Esquina Cantaclaro.

  

(Fotos de nuestra autoría: En la primera se pueden observar los inmuebles en donde funcionaron las Bodegas El Néctar (de color blanco) de Don Carlos Meza  y Cantaclaro de Don Augusto Carrasquel)

  Al final de la cuadra en la esquina siguiente, frente a la antigua Cancha El Carmen, actualmente denominada José Francisco Lucho Torrealba quedaba la de mi tío José Ramón Viettri Jaramillo, unido a la Sra. Perlagia Silva Silva, madre de Pastorita y Víctor Ortiz Silva, su nombre era Bodega El Carmen, con anterioridad a ésta había sido propietario de una bodega llamada El Sube y Baja, situada en la calle principal de la Urbanización Las Lomas conocida popularmente como Las Casitas que termina en el estadio Uvencio Cheremos, llamado en aquel tiempo El Palomar, con anterioridad a ésta última muchos años antes fue propietario de una bodega en la calle El Carmen del barrio Monte Oscuro, la primera abierta en ese sector.

  
(Fotos de nuestra autoría, los Señores José Ramón Viettri Jaramillo y Perlagia Silva Silva y su bodega El Carmen)

   Otra bodega icónica de La Loma fue la Bodega El Tornillo, situada en la calle Bolívar cruce con  calle Camejo Farvoz, propiedad del Señor Ramón Reina  Goitía (hijo de los señores Cristóbal Reina y de Rafaela Goitía de Reina  y de su esposa Matilde Hernández (hija de los señores Santiago Bolívar y Teolinda Hernández), padres de mi compañera de clases y amiga Aurelia del Carmen y de Sandra del Carmen Reina Hernández. Su nombre le fue dado en virtud de un tronco de madera firme en forma torneada que fue colocado en la esquina por un señor de apellido Carico para amarrar burros y bestias. Dicho tronco según nos comentó el Sr. Agustín González era utilizado por una antigua desmotadora como especie de pistón junto a una caja de madera para formar pacas de algodón. También nos mencionó que Don Santiago Bolívar adquirió ese inmueble de José Manuel Gimón Ron quien se desempeñó en otrora como una especie de Guardabosques y a su hermana Rita Gimón y que en el mismo había un cocal. Por esa bodega pasaba de niño cuando asistía a la escuela Cecilia de Castro.

   Finalmente aunque no se trata de una bodega, no puedo dejar de mencionar el antiguo mercado de Zaraza, que funcionaba en El Centro, entre las calles Bolívar y Las Flores donde hoy lo hace el cuerpo de bomberos, a mí de niño me emocionaba mucho ir a ese lugar, tan solo por subir las escaleras que quedan del lado de la calle Las Flores, toda una grata experiencia, recuerdo que en el mercado vendían frutas y legumbres y funcionaba la carnicería del Sr. Rafaelito Valor y de su señora Juana Lara, padres de mis amigos de la infancia, Rafael, (Rafa) reconocido deportista de los años 70 y 80, Clara Isabel, María y Josefina Valor Lara.

  Esos son algunos de los datos que recuerdo de las bodegas más cercanas a nuestra casa que existían en mi niñez, me gustaría leer sus vivencias y los datos que recuerdan sobre las que existían cerca de la suya. Con el aporte de todos podemos recrear para el deleite de los lectores parte de la historia de nuestra querida Zaraza.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Venezuela 1941-1945. Una Zaraceña como Primera Dama de la República. Irma Felizola Fernandez Toro de Medina Angarita. Su biografía

HISTORIA DE LA FUNDACIÓN DE ZARAZA, ESTADO GUÁRICO.

Rostros y Personajes de Zaraza: Don Moisés Rodríguez.